
El 20% de entrada que todo el mundo repite es solo una parte de la cuenta real. Entre entrada y gastos de compraventa, la cifra que necesitas ahorrada antes de empezar a buscar vivienda suele ser mayor de lo que parece a primera vista.
Actualizado: 08/08/2026 Lectura: 6 min Categoría: Requisitos y viabilidad
Como norma general, ningún banco financia el 100% del precio de la vivienda (salvo las excepciones vistas en la guía anterior), por lo que necesitas cubrir tú una parte con ahorro propio. Esa parte se compone de dos bloques distintos que conviene no confundir: la entrada en sí, y los gastos asociados a la compraventa, que van aparte.
El resumen antes de entrar en detalle
Como referencia práctica: necesitas tener ahorrado en torno al 30% del precio de la vivienda — un 20% de entrada más un 10% de gastos — antes de empezar a buscar.
Los dos bloques, por separado
| Concepto | % orientativo | Sobre vivienda de 150.000 € |
|---|---|---|
| Entrada (parte no financiada por el banco) | 20% | 30.000 € |
| Impuestos (ITP o IVA + AJD según vivienda nueva o usada) | 6-10% | 9.000 € – 15.000 € |
| Notaría y registro | 0,5-1% | 750 € – 1.500 € |
| Gestoría y tasación | 0,3-0,5% | 450 € – 750 € |
| Total orientativo | 27-32% | 40.000 € – 47.000 € |
Por qué como autónomo conviene ir sobre el mínimo, no justo
Además de esta cuenta estándar, tiene sentido reservar un margen adicional de seguridad antes de comprometer todo tu ahorro en la entrada. La irregularidad propia de la actividad de autónomo hace recomendable mantener un colchón aparte para los primeros meses tras la compra — mudanza, posibles reformas, y la adaptación a la nueva cuota — en lugar de agotar el ahorro justo en la entrada y gastos.
Qué pasa si no llegas al 20% de entrada
Es la situación que suele derivar en las alternativas ya vistas en la guía de hipoteca al 100%: avalista, financiación del 90-95%, o esperar a completar el ahorro necesario. Ninguna de estas opciones es mala en sí misma, pero conviene decidir con cuál te sientes más cómodo antes de empezar a visitar viviendas, no durante la negociación con el banco.
Un error habitual: calcular la entrada solo sobre el 20% y olvidar los gastos de compraventa, que en muchos casos suponen otro 10% adicional que sí o sí sale de ahorro propio, porque ningún banco los financia dentro de la hipoteca.
Ayudas que pueden reducir esta cifra
En algunas comunidades autónomas existen programas de aval público para jóvenes o para la compra de primera vivienda que permiten reducir la entrada exigida, aunque no siempre están abiertos a autónomos en las mismas condiciones que a asalariados — conviene consultar los requisitos específicos de cada programa en el momento de plantear la compra, ya que cambian con cierta frecuencia.
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Contenido informativo elaborado con criterio editorial propio. No constituye asesoramiento financiero ni sustituye la valoración de un profesional o entidad bancaria.

